La clave olvidada de la conquista de México (parte III). El armamento mesoamericano.

Publicado el 30 mayo 2018 en la categoría Edad Moderna

El armamento mesoamericano era muy peculiar y único en todo el orbe. Las materias primas básicas eran la madera y la obsidiana para las armas ofensivas y el algodón y la madera para las defensivas.

La principal y más característica arma ofensiva era el macquahuitl o espada de madera con cuchillas de obsidiana incrustadas en los laterales. Era un arma muy cortante pero extremadamente quebradiza si contactaba con material duro.

Menos conocido y usado era el cuauhololli, de mango más largo que el macquahuilt y similar en uso al mandoble europeo.

En cuanto a las armas arrojadizas poseían un arco llamada tlahuitolli, de escasa potencia y un lanzador de proyectiles conocido como atlatl capaz de usar tanto flechas (mitl) como dardos (tlacochtli). Pero las armas a distancia más temidas por los españoles eran las hondas y las piedras.

La mejor arma defensiva azteca (la única que adoptaron los conquistadores) fue el ichcahuipilli o coraza con un grosor de tres centímetros de algodón endurecido en salmuera. Esta protección era capaz de resistir cualquier arma americana y era mucho más ligera, barata y fresca que el coselete metálico que portaban algunos españoles.
El chimalli o escudo estaba hecho de madera, cañas y plumas con las que se bordaba el emblema de la unidad.
Las armas aztecas se mostraron inferiores al armamento europeo y la técnica para su uso no se podía comparar con la esgrima española. Las armas aturdían y herían a sus oponentes castellanos, pero difícilmente los mataban si no eran aislados y atacados por varios guerreros a la vez.

Un aspecto poco conocido del armamento mexica fue el uso y adaptación de material de guerra capturado a los españoles. Tras la noche triste los vencedores pudieron reunir una cantidad considerable de armas de todo tipo. Según la recopilación de testimonios locales trasmitidos en los códices realizada por León Portilla, Garibay y Beltrán en “La visión de los vencidos”, este hecho queda demostrado:

“…también todas las armas de guerra fueron allí recogidas. Cañones, arcabuces, espadas y cuanto en el hondo se habían precipitado, lo que allí había caído. Arcabuces, espadas, lanzas, alabardas, arcos de metal, saetas de hierro.
También se lograron cascos de hierro, cotas y corazas de hierro, escudos de cuero, escudos metálicos, escudos de madera…”

Códice Florentino XII 45. Recogida de armas capturadas

Códice Florentino XI Guerreros con macquahuilt

Aunque no se conocen datos referentes al uso o intento de uso de armas de fuego capturadas, si sabemos que desde fechas tan tempranas como la Noche Triste la caballería fue atacada con lanzas fabricadas con espadas españolas. Por otro lado, en el Códice florentino, existen representaciones de la recogida de armas después de la Noche triste, así como de guerreros aztecas luchando con espadas españolas. Vemos pues que, tanto en las relaciones españolas como en los códices, el uso de armamento español por los mexicas en la última fase de la guerra resulta evidente. Queda pendiente un estudio más exhaustivo sobre su repercusión en el campo de batalla, pero todo apunta a que tal hecho ayudo a equilibrar la ventaja tecnológica con los invasores europeos.


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